sábado, 28 de noviembre de 2009

Argentina <3

La primera vez que viaje a Argentina no pensé que se iba a volver un pais o un lugar tan importante para mí. Primero, porque nunca me imaginé que mi hermano se iría a estudiar allá, y segundo, porque surgiría despues, la posibilidad de que YO me vaya a estudiar allá tambien.
La primera vez que viaje a Argentina fue específicamente para ir a las Cataratas de Iguazú. Una experiencia increible, muy cansada pero inolvidable. Hay dos lados desde los que puedes conocer las cataratas, del lado brazileño y del lado Argentino.
Del lado brazileño, que es un recorrido relativamente corto,ves la catarata de frente, en toda su magnitud y es impresionante. Hay como un puente que se acerca lo más posible al agua y hay como una lluvia muy finita por la fuerza con la que cae el agua. La lluvia es finita pero puedes terminar empapada.
Del lado argentino, es un recorrido largísimo como más aventurero. Es recorrer las cataratas desde arriba, desde donde comienza hasta la Boca del Diablo, la parte en la que cae con más fuerza.
Al final del recorrido, puedes hacer dos actividades, recorrer en un botesito la parte de abajo de la catarata o escalar. Como nos moriamos de calor, escogimos el botesito. A la hora de entrar al bote nos dieron un chaleco salvavidad y nos pidieron que nos saquemos los zapatos y metamos TODO a una bolsa que estaba más que cerrada. De pronto vi que unos, se sacaban el polo, otros se ponian esos plásticos para lluvia encima, dije, ¿PORQUE?, pero ahi quedó. Habiamos preguntado si nos ibamos a mojar y nos dijeron si, pero poquito.
Y empesó el recorrido, todo muy tranquilo y lindo hasta que aumentó la velocidad y de pronto BUM, sentí un baldaso de agua encima mío, yo estaba centada al borde y me cayó todo a mi. Y asi fue como 3 veces más que no sé como hacían que terminamos EMPAPADOS. (y entendí lo anterior).Pero fue muy divertido, y más divertido fue aún, escuchar los gritos de un grupo de señoras que estaban atras mío. De regreso, nos llevaron hasta donde debíamos encontrarnos con nuestro guía, en un bus pero con los asientos en el techo porque supuestamente iba a ser un tour para ver los tipos de plantas y arboles. Y empesó a llover y es LLOVER de verdad, lluvia de selva no la garúa de Lima. Y terminamos MAS empapadas. Cuando llegamos, nos dieron tiempo para comer, y tuvimos que ir a comprar polos y pantalones nuevos que decían Iguazú porque al Sol no se le ocurrió salir. Y ahí acabo. Al día siguiente rergresamos a Buenos Aires, y recorrimos toda la ciudad con mapa en mano. Y claro, como eramos sólo mi mama y yo, el instinto femenino nos llevo a 2 centros comerciales y muchas bolsas con ropa.

Mi segundo viaje a Argentina se dio porque mi hermano había decidido terminar su carrera allá. También viajamos, porque tengo un tío doctor allá y mi papa necesitaba hacerse unos análisis. Así que estuvimos una semana con mi tío, que vive en Corrientes, una ciudad chiquitisima, que no había mucho que hacer mas que ir a la "Pileta" y pasear.
Los otros 4 o 5 días estuvimos en La Plata, ciudad en la que estudia mi hermano, fuimos a su facultad, a la pensión en la que se quedaría y visitamos la ciudad. Es una ciudad muy linda, como una Miraflores inmenso, por así decirlo.

Mi tercer viaje a Argentina, se dio porque surgió la idea de que yo podría ir a estudiar tambien a La Plata con mi hermano. Entonces decidimos viajar para que vea de otra forma a la ciudad. Siempre la había visto como un lugar para visitar, ir de compras, como una turista. Y ésta vez la ví como si yo me fuera a quedar ahí. Fui a la facultad de Arquitectura con un amigo de mi hermano y entre a una clase taller. Fui tambien a la facultad de Derecho que estaba llena de pancartas, porque estaban en elecciones.
Y bueno, al final no me imagino viviendo allá, porque es dejar toda la costumbre de vivir acá y empezar de nuevo. Y no creo estar preparada para hacerlo.

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