
Por el trabajo de mi papá, viajé a México como 10 veces, 2 por año, en las vacaciones de julio y de verano y pasba navidad y año nuevo allá. Cada año era una ciudad nueva, más chiquita o más bonita. La mayoría eran ciudades chiquitas, en las que no había mucho que hacer, pero siempre estaban cerca a algo qué visitar.
Los últimos dos años me la pasé de Pirámide en piramide, de todas las culturas, Aztecas, Mayas, de todos los tamaños. Eran como una parque inmenso todo verde y podías caminar por horas. Es increíble toda la publicidad que México le da a sus lugares turísticos y algunos no son NADA comparados con lo que tenemos en Perú y que ni nosotros mismos sabemos.
Tambien, habían unas ciudades que estaban a 3 horas de la frontera con Estados Unidos, y los fines de semana agarrabamos pasaporte, comida y la camioneta de mi papá y cruzabamos la frontera tipo peaje, pero en ves de pagar mostrabas tu visa y decías cuanto tiempo querías quedarte. Eran miles de carros los que pasaban diariamente y te podías pasar horas en la fila, porque a algunos los hacían pasar a una oficina para verificar su visa. Como a mi papá le encanta manejar, conocí tambien un montón de pueblitos de Estados Unidos, nada de LA, NY, Washington, eran lugares demasiado lindos, con un paisaje increíble y una propia historia.
Recién ahora, que crecí y me pongo a pensar y recordar, me doy cuenta todo lo que aprendí de mis viajes a México. Nuestra cultura es muy parecida a la de ellos y no sólo porque a ambos nos conquistaron los españoles, pero hay más costumbres e historias que se asemejan a la de nosotros de las que se pueden imaginar y lo increíble es que no somos paises vecinos estamos como a 5000 km de distancia.
Creo que conosco más lugares de Mexico de los que conosco en Perú, pero eso también me ayuda a valorar más a mi pais, a querer conocer más, porque el Perú tiene miles de lugares y paisajes impresionantes, playas preciosas ( y no necesariamente tienen que ser turquesas o transparentes con arena blanca para ser ser lindas), y pueblitos con una historia increíble, que va más allá de la pobreza con la que vemos al resto del pais.
Y aquí acabo.
Los últimos dos años me la pasé de Pirámide en piramide, de todas las culturas, Aztecas, Mayas, de todos los tamaños. Eran como una parque inmenso todo verde y podías caminar por horas. Es increíble toda la publicidad que México le da a sus lugares turísticos y algunos no son NADA comparados con lo que tenemos en Perú y que ni nosotros mismos sabemos.
Tambien, habían unas ciudades que estaban a 3 horas de la frontera con Estados Unidos, y los fines de semana agarrabamos pasaporte, comida y la camioneta de mi papá y cruzabamos la frontera tipo peaje, pero en ves de pagar mostrabas tu visa y decías cuanto tiempo querías quedarte. Eran miles de carros los que pasaban diariamente y te podías pasar horas en la fila, porque a algunos los hacían pasar a una oficina para verificar su visa. Como a mi papá le encanta manejar, conocí tambien un montón de pueblitos de Estados Unidos, nada de LA, NY, Washington, eran lugares demasiado lindos, con un paisaje increíble y una propia historia.
Recién ahora, que crecí y me pongo a pensar y recordar, me doy cuenta todo lo que aprendí de mis viajes a México. Nuestra cultura es muy parecida a la de ellos y no sólo porque a ambos nos conquistaron los españoles, pero hay más costumbres e historias que se asemejan a la de nosotros de las que se pueden imaginar y lo increíble es que no somos paises vecinos estamos como a 5000 km de distancia.
Creo que conosco más lugares de Mexico de los que conosco en Perú, pero eso también me ayuda a valorar más a mi pais, a querer conocer más, porque el Perú tiene miles de lugares y paisajes impresionantes, playas preciosas ( y no necesariamente tienen que ser turquesas o transparentes con arena blanca para ser ser lindas), y pueblitos con una historia increíble, que va más allá de la pobreza con la que vemos al resto del pais.
Y aquí acabo.




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